¿Qué es el vermicompostaje?
El vermicompostaje es un proceso en el cual las lombrices rojas ingieren materia orgánica y la transforman en humus o vermicompost. La diferencia con el compostaje convencional es que en el vermicompostaje se incorporan lombrices especialmente seleccionadas.
Esta transformación de la materia orgánica puede realizarse con vermicompostadores en cualquier residencia particular. A este hábito, perfectamente viable, se le conoce como vermicompostaje doméstico y se realiza utilizando los residuos orgánicos generados en el entorno doméstico, fundamentalmente restos de naturaleza orgánica procedentes de la comida y del jardín.
¿Cómo funciona?
El vermicompostaje es una combinación entre el compostaje y la acción controlada de las lombrices. Primero, los restos orgánicos son descompuestos; posteriormente, estos son digeridos por las lombrices.
La lombriz escogida será la conocida como lombriz roja de California, una especie especialmente seleccionada:
¿No escapan las lombrices del vermicompostador? La respuesta es no. Los vermicompostadores están diseñados para que las lombrices no escapen de él. Aunque pudieran, no lo harían ya que las lombrices satisfacen allí sus necesidades básicas: alimento, humedad, temperatura constante y oscuridad
Parámetros importantes
El vermicompostaje busca reproducir las condiciones óptimas de las lombrices para aprovechar al máximo el vermicompostaje:
¿Por qué vermicompostar en mi casa o en mi jardín?
Vermicompostar es un acto indiscutiblemente sabio. Existen al menos 8 buenas razones que justifican el compostaje doméstico:
El vermicompostaje correctamente ejecutado:
- No emite metano
- No emite malos olores
- No genera lixiviados
- No genera plagas
- No consume energía
- No causa impactos ambientales considerables
En la incineración, los residuos orgánicos, un recurso renovable, son incinerados con un alto coste energético y económico, además de contaminar la atmósfera.
En el vertido, los residuos orgánicos generan:
Metano (gas inflamable y de efecto invernadero)
Malos olores
Lixiviados
Contaminación de aguas y suelos
Degradación del paisaje y de barrios próximos
Proliferación de ratas, insectos y parásitos.
El suelo es el centro del medio ambiente. Sin materia orgánica, el suelo pierde su fertilidad. España y el resto de Sur de Europa pierden suelos y se desertifican de manera alarmante
Empezando a vermicompostar
¿Qué es un vermicompostador?
Los vermicompostadores son dispositivos especialmente diseñados para vermicompostar restos orgánicos, y que se caracterizan por:
No consumen energía ni precisan de dispositivos eléctricos, ni suponen gastos de mantenimiento.
¿Por qué utilizar un vermicompostador?
En primer lugar, por las mismas razones por las que utilizar un compostador (ver ¿Por qué utilizar un compostador?). Además los vermicompostadores presentan ventajas frente a los compostadores:
Requisitos mínimos para empezar a vermicompostar
Además del vermicompostador, es necesario lo siguiente:
Instalación del vermicompostador
Se debe montar el vermicompostador siguiendo las instrucciones que acompañan al equipo. En el fondo del vermicompostador deberá colocarse un lecho o cama. Sobre esta primera capa puede añadirse la población inicial de lombrices.
Conviene colocar las lombrices durante el día; de esta manera, se asegura que las lombrices se introducirán en el lecho.
Una vez montado el vermicompostador, este debe situarse en:
Empezar a vermicompostar
El vermicompostador consta de diversas bandejas. A medida que se vayan añadiendo los restos orgánicos, se irán llenando las bandejas y cada vez que se llene una, se deberá colocar una nueva.
La parte superior de los restos de cada bandeja tiene que estar en contacto con la parte inferior de cada nueva bandeja que colocamos, para que las lombrices puedan subir.
Las lombrices buscan la comida subiendo hacia las bandejas superiores. Prefieren los restos que ya llevan unos días en el vermicompostador y que están enmohecidos o descompuestos.
Cuando estén todas las bandejas llenas, será el momento de vaciar la bandeja inferior, que contendrá el vermicompost más maduro.
¿Qué vermicompostar?
La siguiente tabla muestra los alimentos que pueden o no ser incorporados al vermicompostador.
¿Cómo comprobar si el alimento es apto para la lombriz? Colocar en un recipiente el alimento; poner sobre el alimento algunas lombrices y exponerlas a la luz solar. ¿Se entierran rápidamente y no salen del recipiente? Entonces el alimento es apto para su consumo. Si no se entierran y huyen del recipiente, o mueren antes de 48 horas en el medio de prueba, es un alimento que o bien aún no está listo para ser consumido o bien no debe serles proporcionado.
Puede agregarse algún estiércol de herbívoro (conejo, vaca, caballo), pero conviene dejar transcurrir 45 a 60 días antes de proporcionárselos a las lombrices.
Se proporcionarán capas delgadas de alimento (máximo 4 cm) para evitar el calentamiento de éste cuando se usa muy fresco, y también para facilitar la aireación y asegurar la transformación del material. Conviene enterrar los alimentos lo más troceados posible de manera homogénea e incorporar el alimento solo en la bandeja superior.
TABLA: Relaciónn de materiales orgánicos vermicompostables
| Sí pueden vermicompostarse | No deben vermicompostarse | |
| En mayor cantidad | En menor cantidad | |
| PROCEDENTES DE CASA | ||
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| PROCEDENTES DEL JARDIN y/o DEL HUERTO | ||
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Un vermicompostador puede alimentarse con 250g diarios (una persona genera 500 - 700 g de basura orgánica al día), aunque ello depende de la población de lombrices, la temperatura y otros factores.
Puede dejarse un exceso de comida en la bandeja superior, pero asegurándose de que las bandejas están en perfecto contacto entre ellas para que las lombrices puedan moverse sin problema. Por precaución, hay que dejar el grifo abierto con un cubo debajo.
Tareas de mantenimiento
No será necesario voltear el material, ni reponer la población de lombrices (a no ser que se mueran por alguna causa extraordinaria).
Usualmente, el factor limitante suele ser la humedad. Convendrá regar hasta conseguir la humedad adecuada cuando se considere oportuno. Por lo general, los restos frescos de los que se alimentan las lombrices tienen un grado elevado de humedad. Además, los vermicompostadores conservan bien la humedad interior.
La humedad correcta se puede determinar cogiendo un puñado de material y apretándolo. Si se desmenuza, significa que falta agua. Con una humedad correcta el material se moldea pero sin gotear.
Si se observa cierta sequedad, habrá que echar no más de 5 litros de agua cada dos semanas, siempre con el grifo abierto y un cubo a punto para recoger el abono líquido.
¿Cómo saber cúando extraer el humus?
El vermicompost maduro es aquel que ya está listo para ser empleado y estará situado en la bandeja inferior. Aunque depende de factores (como población de lombrices, temperatura, alimento,...), tarda entre 2 y 12 meses en extraerse una bandeja de humus. A pleno rendimiento, pueden recogerse 3/4 de litro de fertilizante líquido por semana.
Algunos métodos para determinar la madurez del humus:
Extracción y almacenamiento del vermicompost
Para separar previamente las lombrices de la bandeja que contiene vermicompost ya maduro:
Si se quiere cribar el humus, antes debe dejarse secar y desmenuzarse después.
Es probable que quede alguna lombriz en el humus extraído. Aunque son beneficiosas para los vegetales, pueden extraerse a mano y ser devueltas al vermicompostador; o puede escamparse el humus sobre hojas de periódico y dejarlo secar a plena luz del día (la luz solar y la falta de humedad se encargarán de eliminar las lombrices restantes).
Se deberá almacenar el vermicompost en un lugar fresco, seco y oscuro. Con un plástico se evitará la deposición y proliferación de semillas de malas hierbas.
Uso del vermicompost y del abono líquido
Se debe recoger el líquido de abono, abriendo el grifo del vermicompostador, y diluir en 3 partes de agua por cada 1 de abono líquido. Esta disolución puede emplearse en plantas interiores y exteriores, regando directamente la tierra, sin tocar hojas, brotes o tallos.
En cuanto al humus sólido, los beneficios que se le atribuyen son:
Su dosificación depende del cultivo, de sus necesidades, de la edad, etc. Los datos a continuación son orientativos y provienen de diversas fuentes. Se recomienda utilizarlo en el momento de su extracción, para aprovechar sus propiedades (hormonas, enzimas, vitaminas, oligoelementos, microflora,...). Un puñado de humus equivale a 30 - 50 g/humus. 1 litro de humus equivale a unos 500 g de humus.
| Cultivo o uso | Dosis y modo de empleo |
| ABONO LOCALIZADO |
| Hortalizas | 60-200 g/planta |
| Árboles frutales | 2-4 l/árbol (1-2 kg/árbol) |
| Flores y plantas | 200-1000 l/planta (100-500 g/planta) (según tamaño) |
| Arbustos con flor | 500-1.000 g/arbusto |
| Semilleros | 60-80 % de tierra y 20-40% de humus (en volumen). |
| Macetas y similares | Mezclado al 50% con tierra de jardinería |
| Transplantes | Frutales y ornamentales: 0,3-2 l (=150-1.000 g/planta) (según tamaño) en hoyo y en contacto con raíz; rellenar con tierra y regar; Hortalizas: 40-50 g en contacto con raíz. |
| ABONADO EN SUPERFICIE |
| Hortalizas | 1.000 kg/ha. Transplante: 1000 g/m2 al remover tierra, más 100 g/planta |
| Viveros | 1.500 kg/ha |
| Cultivos extensivos (herbáceos, cereales) | 1.000-2.500 kg/ha. Abonado de fondo: 1.600-2.000 l/ha (=800-1.000 kg/ha) |
| Césped | 0,4-0,8 l/m2 (=200-400 g/m2), dependiendo de las condiciones del terreno. Aplicar a voleo y regar posteriormente. |
| Plantas ornamentales | Abonado: remover cada mes y añadir 4-6 cucharadas de humus (~200 g/m2) |
| Floricultura en general | 150 g/m2 |
| Hidroaplicación | 250 g/10 l agua |
| Praderas | 400-600 g/m2. Aplicación: invierno y verano |
| Recuperación de terrenos | 2.500-2.600 l/ha, si existe algo de suelo vegetal. 4.000 l/ha, si no existe suelo vegetal. |
| Árboles frutales | 1-2 l/árbol (500-1.000 g/árbol), ligeramente enterrado. |
| 50-100g/m2 |
Solución de problemas durante el vermicompostaje
| INCIDENCIA | EXPLICACIÓN Y SOLUCIÓN |
| El contenido del vermicompostador huele a podrido y/o a amoníaco | Pueden producirse olores desagradables si se sobrecarga el vermicompostador con residuos alimentarios. Hay que remover suavemente los contenidos para permitir más aire. No debe agregarse más residuos hasta que los gusanos hayan acabado el alimento que esté ya en el vermicompostador. Revisar que el grifo o drenaje no está bloqueado |
| El contenido del vermicompostador está seco o el material no se descompone | La pila se ha secado. La falta de humedad es una condición adversa para los organismos descomponedores y para las lombrices. Regar con no más de 5 litros de agua con el grifo abierto y un cubo a punto para recoger el abono líquido. |
| El contenido del vermicompostador huele únicamente a amoníaco | Es posible que la mezcla esté compuesta en exceso por materiales ricos en nitrógeno o "fracción verde" (césped fresco, restos de verduras y frutas, etc.). Incorporar materiales tipo "fracción marrón" o seca (hojas secas, etc.). El amoníaco inhibe a las lombrices. |
| El material está caliente | Indica que la descomposición se está realizando. Probablemente se han incorporado grandes cantidades de residuos orgánicos. Las lombrices no pueden empezar a descomponer hasta que el material se enfríe. El calor las mata. Es una sobrecarga: no alimentar a las lombrices durante los próximos días. |
| Hay muchas moscas en la pila | Las moscas forman parte de la descomposición y por tanto su presencia es lícita. Puede significar que haya demasiado nitrógeno o que el material esté demasiado mojado. Si se desea que no haya moscas, puede esparcirse hojas secas en la parte superior de la mezcla. En ningún caso deben añadirse insecticidas sintéticos. Deben enterrarse los desechos de cocina. |
| Hay un velo blanco o moho sobre la pila | Se trata de hongos, que han colonizado el material. No hay que eliminarlos, son beneficiosos, ya que los hongos predigieren y preparan los restos para que las lombrices los puedan asimilar. |
| El material está mojado o encharcado y/o huele a podrido o a amoníaco | Significa que hay demasiada agua. Conviene incorporar materiales algo más secos (hojas, etc.). Revisar que el grifo o drenaje no está bloqueado |