Vermicompostaje

¿Qué es el vermicompostaje?

El vermicompostaje es un proceso en el cual las lombrices rojas ingieren materia orgánica y la transforman en humus o vermicompost. La diferencia con el compostaje convencional es que en el vermicompostaje se incorporan lombrices especialmente seleccionadas.

Esta transformación de la materia orgánica puede realizarse con vermicompostadores en cualquier residencia particular. A este hábito, perfectamente viable, se le conoce como vermicompostaje doméstico y se realiza utilizando los residuos orgánicos generados en el entorno doméstico, fundamentalmente restos de naturaleza orgánica procedentes de la comida y del jardín.

¿Cómo funciona?

El vermicompostaje es una combinación entre el compostaje y la acción controlada de las lombrices. Primero, los restos orgánicos son descompuestos; posteriormente, estos son digeridos por las lombrices.

La lombriz escogida será la conocida como lombriz roja de California, una especie especialmente seleccionada:

  • La lombriz roja acelera la descomposición de la materia orgánica:
    • Directamente:se alimenta vorazmente (ingiere su peso en un solo día) de restos orgánicos y las galerías que forma al desplazarse aumentan la porosidad del material a vermicompostar, aireando automáticamente el material.
    • Indirectamente: excreta hasta el 60% de lo que ingiere; el material digerido es un óptimo microhábitat para un gran número de microorganismos descomponedores del suelo: estimula la microflora del suelo.
  • Es muy prolífica: en ambientes favorables generará entre 2 y 21 individuos por incubación (1 incubación/semana).
  • Las lombrices se alimentan de un amplio abanico de residuos orgánicos, incluido papel de diario, cartón o cáscaras de huevo.
  • Tolera amplios rangos de temperatura y humedad.
  • Llega a vivir 16 años (la lombriz silvestre tan solo 4 años).
  • La lombriz roja de California es la única lombriz doméstica conocida.

¿No escapan las lombrices del vermicompostador? La respuesta es no. Los vermicompostadores están diseñados para que las lombrices no escapen de él. Aunque pudieran, no lo harían ya que las lombrices satisfacen allí sus necesidades básicas: alimento, humedad, temperatura constante y oscuridad

Parámetros importantes

El vermicompostaje busca reproducir las condiciones óptimas de las lombrices para aprovechar al máximo el vermicompostaje:

  • Alimento: Al no disponer de dientes, las lombrices necesitan que el alimento venga pre-digerido, es decir, descompuesto. (ver sus preferencias en ¿Qué vermicompostar?).
  • Oxígeno: Las lombrices requieren oxígeno. Afortunadamente, las galerías que generan ellas mismas al desplazarse suponen pasos de aire, lo cual hace que el vermicompostaje no precise volteos.
  • Oscuridad: Las lombrices son seres fotófobos, es decir, que en presencia de luz solar ven perjudicado su desarrollo.
  • Humedad: Las lombrices requieren de un entorno húmedo para poder respirar. Por otro lado, el exceso de humedad las asfixia.
  • Temperatura: La temperatura ideal para la lombriz californiana es de 21ºC, pero pueden sobrevivir entre 0 y 42ºC.
  • Acidez: Las lombrices requieren suelos neutros.

¿Por qué vermicompostar en mi casa o en mi jardín?

 

Vermicompostar es un acto indiscutiblemente sabio. Existen al menos 8 buenas razones que justifican el compostaje doméstico:

  • Sencillez y mínimos requisitos: Además de ser una técnica fácil de implantar, el vermicompostaje no representa en ningún caso un gran sacrificio para el usuario. Un mínimo espacio, motivación y unas pocas atenciones de mantenimiento: con esta receta el vermicompostaje funciona estupendamente.
  • Eficacia e higiene probada: El vermicompostaje doméstico ha sido implantado con éxito en miles de casas particulares. Muchos usuarios lo califican como una "actividad gratificante". Si se siguen las instrucciones, el vermicompostaje da sus frutos.

El vermicompostaje correctamente ejecutado:
- No emite metano
- No emite malos olores
- No genera lixiviados
- No genera plagas
- No consume energía
- No causa impactos ambientales considerables

 

  • Utilidad y rentabilidad en casa: Los residuos de la cocina se convierten en recursos. Se obtienen de ellos un substrato natural y eficaz para las plantas, y ahorrar en substratos comerciales, los cuales pueden estar elaborados con turba y fertilizantes sintéticos, ambos recursos no renovables.
  • Por su valor didáctico: El vermicompostaje es una potente herramienta para concienciar y educar a la ciudadanía sobre la problemática de los residuos y sobre el reciclaje, hasta el punto de que algunas escuelas cuentan ya con un vermicompostador para ilustrar a los más pequeños.

En la incineración, los residuos orgánicos, un recurso renovable, son incinerados con un alto coste energético y económico, además de contaminar la atmósfera.

 

  • Evitar el efecto invernadero y el tratamiento insostenible de residuos: En zonas sin servicio de recogida selectiva de materia orgánica -lo que predomina hoy en España- la fracción orgánica de residuos municipales es, o bien vertida, o bien incinerada.
  • Evitar residuos: El 40-50% de la basura doméstica es materia orgánica. El vermicompostaje aprovecha parte de esta fracción y por tanto se reduce significativamente la generación de basura doméstica. Esto deriva en:
    • Beneficios ambientales (ver punto anterior),
    • Ahorro en la gestión municipal (costes de recogida, transporte y tratamiento de residuos)
    • Mejora visual y odorífica del ambiente urbano.

En el vertido, los residuos orgánicos generan:
Metano (gas inflamable y de efecto invernadero)
Malos olores
Lixiviados
Contaminación de aguas y suelos
Degradación del paisaje y de barrios próximos
Proliferación de ratas, insectos y parásitos.

  •   Contribución a la fertilidad del suelo: Hoy la materia orgánica ya no retorna al suelo, dado que el hombre desvía los residuos orgánicos a vertederos, incineradoras, el mar, etc. El vermicompost obtenido del vermicompostador devuelve la fertilidad natural del suelo al aplicarlo.

El suelo es el centro del medio ambiente. Sin materia orgánica, el suelo pierde su fertilidad. España y el resto de Sur de Europa pierden suelos y se desertifican de manera alarmante

  •  Coherencia y modernidad: El vermicompostaje es una técnica moderna, estudiada y mejorada. Representa un paso claro hacia una sociedad que coopera con la Naturaleza. En resumen, vermicompostar es un acto sabio.

Empezando a vermicompostar

¿Qué es un vermicompostador?

Los vermicompostadores son dispositivos especialmente diseñados para vermicompostar restos orgánicos, y que se caracterizan por:

  • Diseño contenerizado
  • Estancos, pero no herméticos
  • Ventilados
  • Opacos
  • Tapados por su lado superior
  • Ligeros
  • Fabricados con plástico reciclado y reciclable
  • De forma poliédrica variable

No consumen energía ni precisan de dispositivos eléctricos, ni suponen gastos de mantenimiento.

¿Por qué utilizar un vermicompostador?

En primer lugar, por las mismas razones por las que utilizar un compostador (ver ¿Por qué utilizar un compostador?). Además los vermicompostadores presentan ventajas frente a los compostadores:

  • Incorporan lombrices especialmente seleccionadas para el vermicompostaje.
  • Disponen de un grifo para evacuar lixiviados que podrían asfixiar a las lombrices y a los descomponedores; estos lixiviados, por otro lado, son un magnífico abono líquido.
  • El vermicompostador ocupa menos espacio para un mismo volumen de residuos.
  • Se extrae el humus de lombriz maduro de manera cómoda.

Requisitos mínimos para empezar a vermicompostar

 

Además del vermicompostador, es necesario lo siguiente:

  • Motivación: No es posible compostar si no se tiene la intención. El compostaje exige atenciones simples y mínimas, pero las necesita. A mayor empeño, mayor la recompensa.
  • Sentido común: El compostaje es sencillo y lógico.
  • Materia orgánica: Una persona puede generar al año unos 180 kg de fracción orgánica de residuos municipales (unos 225 - 275 litros). El jardín o el huerto aportan suficiente material para hacer una mezcla correcta.
  • Herramientas y utensilios para mantenimiento: Los útiles de jardinería pueden servir perfectamente. Para voltear la pila, por ejemplo, puede servir una azada, un rastrillo o una horca. Una carretilla y una pala pueden sernos de mucha utilidad a la hora de cribar y de depositar los residuos frescos en el compostador.
  • Criba: Para separar del compost maduro trozos grandes (cáscaras, huesos, ramas, conchas) que no han sido descompuestos totalmente y que pueden afear el vermicompost, debe utilizarse un tamiz o cedazo. También puede elaborarse una criba manualmente, adquiriéndose una malla metálica con luz de malla entre 10 y 20mm y confeccionándola a modo de la ilustración.
  • Espacio: El vermicompostador ocupa no más de 0,25 m2.
  • Biotrituradora: Triturar el material a vermicompostar acelera el proceso y gana en calidad. Por eso es recomendable cortar los restos con unas tijeras de podar o cuchillos de cocina.

Instalación del vermicompostador

Se debe montar el vermicompostador siguiendo las instrucciones que acompañan al equipo. En el fondo del vermicompostador deberá colocarse un lecho o cama. Sobre esta primera capa puede añadirse la población inicial de lombrices.

 Conviene colocar las lombrices durante el día; de esta manera, se asegura que las lombrices se introducirán en el lecho.

Una vez montado el vermicompostador, este debe situarse en:

  • Sitios sombríos y frescos. El calor excesivo puede secar el material en exceso y ello afecta de manera fatal a las lombrices.
  • Sitios protegidos del viento.
  • Sitio próximo, accesible y cómodo.
  • Sitio protegido de la lluvia. Las precipitaciones inundarían el interior del vermicompostador, asfixiando a las lombrices.

Empezar a vermicompostar

 

El vermicompostador consta de diversas bandejas. A medida que se vayan añadiendo los restos orgánicos, se irán llenando las bandejas y cada vez que se llene una, se deberá colocar una nueva.

La parte superior de los restos de cada bandeja tiene que estar en contacto con la parte inferior de cada nueva bandeja que colocamos, para que las lombrices puedan subir.

Las lombrices buscan la comida subiendo hacia las bandejas superiores. Prefieren los restos que ya llevan unos días en el vermicompostador y que están enmohecidos o descompuestos.

Cuando estén todas las bandejas llenas, será el momento de vaciar la bandeja inferior, que contendrá el vermicompost más maduro.

 ¿Qué vermicompostar?

 

La siguiente tabla muestra los alimentos que pueden o no ser incorporados al vermicompostador.

¿Cómo comprobar si el alimento es apto para la lombriz? Colocar en un recipiente el alimento; poner sobre el alimento algunas lombrices y exponerlas a la luz solar. ¿Se entierran rápidamente y no salen del recipiente? Entonces el alimento es apto para su consumo. Si no se entierran y huyen del recipiente, o mueren antes de 48 horas en el medio de prueba, es un alimento que o bien aún no está listo para ser consumido o bien no debe serles proporcionado.

Puede agregarse algún estiércol de herbívoro (conejo, vaca, caballo), pero conviene dejar transcurrir 45 a 60 días antes de proporcionárselos a las lombrices.

Se proporcionarán capas delgadas de alimento (máximo 4 cm) para evitar el calentamiento de éste cuando se usa muy fresco, y también para facilitar la aireación y asegurar la transformación del material. Conviene enterrar los alimentos lo más troceados posible de manera homogénea e incorporar el alimento solo en la bandeja superior.

TABLA: Relaciónn de materiales orgánicos vermicompostables

Sí pueden vermicompostarse No deben vermicompostarse
En mayor cantidad En menor cantidad
PROCEDENTES DE CASA
  • Restos de fruta -excepto cítricos y plátanos- y verdura
  • Vinagre, yogurs, zumos
  • Posos de café y restos de infusiones (sin grapas!)
  • Restos de pan mojados y troceados
  • Cáscaras de huevo molidas
  • Cartón o papel de periódico (con el mínimo serigrafiado posible) mojado y troceado
  • Pelo
  • Servilletas y papel de cocina
  • Lana e hilo natural
  • Restos de cereales y derivados (pasta, pan...)
  • Cítricos, plátanos, judías
  • Excrementos de perros o gatos (pueden contener parásitos)
  • Materiales inorgánicos (metal, vidrio, baterías, telas sintéticas, colillas, etc.) o plásticos
  • Papeles satinados o con tintas de color (revistas, etc.) y restos de aspiradora o de barrido (contienen metales pesados contaminantes)
  • Restos de carne, pescado o productos lácteos (puede producir malos olores y no gustan a las lombrices)
  • Productos que contengan grasas (dificultan la oxigenación)
  • Pesticidas, sintéticos, medicinas (perjudican a la fauna descomponedora y contaminan el compost)
  • Tierras o piedras
  • Pañales
  • Césped cortado (emiten amoníaco: veneno para lombrices)
  • Estiércol de animales a los que se les ha administrado vermicidas
  • Productos salados o cenizas (las lombrices son sensibles a salinidad)
PROCEDENTES DEL JARDIN y/o DEL HUERTO
  • Flores, hojas y plantas verdes o secas
  • Restos de cosecha del huerto
  • Estiércol de animales de granja o de corra
  • Maleza
  • Restos de poda y paja triturados
  • Cenizas y serrín o virutas de madera no tratada
  • Gramíneas


Un vermicompostador puede alimentarse con 250g diarios (una persona genera 500 - 700 g de basura orgánica al día), aunque ello depende de la población de lombrices, la temperatura y otros factores.

Puede dejarse un exceso de comida en la bandeja superior, pero asegurándose de que las bandejas están en perfecto contacto entre ellas para que las lombrices puedan moverse sin problema. Por precaución, hay que dejar el grifo abierto con un cubo debajo.

Tareas de mantenimiento

No será necesario voltear el material, ni reponer la población de lombrices (a no ser que se mueran por alguna causa extraordinaria).

Usualmente, el factor limitante suele ser la humedad. Convendrá regar hasta conseguir la humedad adecuada cuando se considere oportuno. Por lo general, los restos frescos de los que se alimentan las lombrices tienen un grado elevado de humedad. Además, los vermicompostadores conservan bien la humedad interior.

La humedad correcta se puede determinar cogiendo un puñado de material y apretándolo. Si se desmenuza, significa que falta agua. Con una humedad correcta el material se moldea pero sin gotear.

 Si se observa cierta sequedad, habrá que echar no más de 5 litros de agua cada dos semanas, siempre con el grifo abierto y un cubo a punto para recoger el abono líquido.

¿Cómo saber cúando extraer el humus?

El vermicompost maduro es aquel que ya está listo para ser empleado y estará situado en la bandeja inferior. Aunque depende de factores (como población de lombrices, temperatura, alimento,...), tarda entre 2 y 12 meses en extraerse una bandeja de humus. A pleno rendimiento, pueden recogerse 3/4 de litro de fertilizante líquido por semana.

Algunos métodos para determinar la madurez del humus:

  • No contiene materiales reconocibles -excepto trozos grandes de madera, cáscaras,... Presenta una apariencia uniforme, esponjosa, grumosa, desmenuzable y de color marrón oscuro.
  • No está caliente ni emite vapor u olores a amoníaco, agresivos, picantes, fecales, etc. Es inodoro y no mancha las manos.
  • No quedan lombrices, las cuales han migrado a otras bandejas donde existe mayor disponibilidad de alimento.

Extracción y almacenamiento del vermicompost

 

Para separar previamente las lombrices de la bandeja que contiene vermicompost ya maduro:

  1. No alimentar al menos durante 7 días.
  2. Alimentar únicamente la bandeja superior. Las lombrices se desplazarán hacia esta nueva bandeja.
  3. Esperar 15 - 30 días y vaciar la bandeja con el vermicompost maduro.
  4. Una vez vaciada, colocar la bandeja vacía en la parte superior del vermicompostador y tapar.

Si se quiere cribar el humus, antes debe dejarse secar y desmenuzarse después.

Es probable que quede alguna lombriz en el humus extraído. Aunque son beneficiosas para los vegetales, pueden extraerse a mano y ser devueltas al vermicompostador; o puede escamparse el humus sobre hojas de periódico y dejarlo secar a plena luz del día (la luz solar y la falta de humedad se encargarán de eliminar las lombrices restantes).

Se deberá almacenar el vermicompost en un lugar fresco, seco y oscuro. Con un plástico se evitará la deposición y proliferación de semillas de malas hierbas.

Uso del vermicompost y del abono líquido

Se debe recoger el líquido de abono, abriendo el grifo del vermicompostador, y diluir en 3 partes de agua por cada 1 de abono líquido. Esta disolución puede emplearse en plantas interiores y exteriores, regando directamente la tierra, sin tocar hojas, brotes o tallos.

En cuanto al humus sólido, los beneficios que se le atribuyen son:

  • Es fuente de nutrientes, ácidos húmicos y de flora microbiana
  • Es fuente de resistencia a plagas de plantas
  • Facilita el trabajo de la tierra
  • Aumenta la retención hídrica y disminuye el encharcamiento
  • Mejora la estabilidad de agregados y volumen de poros
  • Mejora la estabilidad química
  • Descompacta tierras compactas y compacta las descompactas
  • Menor riesgo de erosión
  • Fuente de hormonas vegetales muy beneficiosas

Su dosificación depende del cultivo, de sus necesidades, de la edad, etc. Los datos a continuación son orientativos y provienen de diversas fuentes. Se recomienda utilizarlo en el momento de su extracción, para aprovechar sus propiedades (hormonas, enzimas, vitaminas, oligoelementos, microflora,...). Un puñado de humus equivale a 30 - 50 g/humus. 1 litro de humus equivale a unos 500 g de humus.

 Cultivo o uso Dosis y modo de empleo
ABONO LOCALIZADO



 Hortalizas 60-200 g/planta
 Árboles frutales 2-4 l/árbol (1-2 kg/árbol)
 Flores y plantas 200-1000 l/planta (100-500 g/planta) (según tamaño)
 Arbustos con flor 500-1.000 g/arbusto
 Semilleros 60-80 % de tierra y 20-40% de humus (en volumen).
 Macetas y similares Mezclado al 50% con tierra de jardinería
 Transplantes Frutales y ornamentales: 0,3-2 l (=150-1.000 g/planta) (según tamaño) en hoyo y en contacto con raíz; rellenar con tierra y regar; Hortalizas: 40-50 g en contacto con raíz.

ABONADO EN SUPERFICIE
 Hortalizas 1.000 kg/ha. Transplante: 1000 g/m2 al remover tierra, más 100 g/planta
 Viveros 1.500 kg/ha
 Cultivos extensivos (herbáceos, cereales) 1.000-2.500 kg/ha. Abonado de fondo: 1.600-2.000 l/ha (=800-1.000 kg/ha)
 Césped  0,4-0,8 l/m2 (=200-400 g/m2), dependiendo de las condiciones del terreno. Aplicar a voleo y regar posteriormente.
 Plantas ornamentales Abonado: remover cada mes y añadir 4-6 cucharadas de humus (~200 g/m2)
 Floricultura en general 150 g/m2
 Hidroaplicación 250 g/10 l agua
 Praderas 400-600 g/m2. Aplicación: invierno y verano
 Recuperación de terrenos 2.500-2.600 l/ha, si existe algo de suelo vegetal. 4.000 l/ha, si no existe suelo vegetal.
 Árboles frutales 1-2 l/árbol (500-1.000 g/árbol), ligeramente enterrado.
  50-100g/m2


Solución de problemas durante el vermicompostaje

 INCIDENCIA EXPLICACIÓN Y SOLUCIÓN
 El contenido del vermicompostador huele a podrido y/o a amoníaco Pueden producirse olores desagradables si se sobrecarga el vermicompostador con residuos alimentarios. Hay que remover suavemente los contenidos para permitir más aire. No debe agregarse más residuos hasta que los gusanos hayan acabado el alimento que esté ya en el vermicompostador. Revisar que el grifo o drenaje no está bloqueado
 El contenido del vermicompostador está seco o el material no se descompone  La pila se ha secado. La falta de humedad es una condición adversa para los organismos descomponedores y para las lombrices. Regar con no más de 5 litros de agua con el grifo abierto y un cubo a punto para recoger el abono líquido.
 El contenido del vermicompostador huele únicamente a amoníaco Es posible que la mezcla esté compuesta en exceso por materiales ricos en nitrógeno o "fracción verde" (césped fresco, restos de verduras y frutas, etc.). Incorporar materiales tipo "fracción marrón" o seca (hojas secas, etc.). El amoníaco inhibe a las lombrices.
 El material está caliente Indica que la descomposición se está realizando. Probablemente se han incorporado grandes cantidades de residuos orgánicos. Las lombrices no pueden empezar a descomponer hasta que el material se enfríe. El calor las mata. Es una sobrecarga: no alimentar a las lombrices durante los próximos días.
 Hay muchas moscas en la pila Las moscas forman parte de la descomposición y por tanto su presencia es lícita. Puede significar que haya demasiado nitrógeno o que el material esté demasiado mojado. Si se desea que no haya moscas, puede esparcirse hojas secas en la parte superior de la mezcla. En ningún caso deben añadirse insecticidas sintéticos. Deben enterrarse los desechos de cocina.
 Hay un velo blanco o moho sobre la pila Se trata de hongos, que han colonizado el material. No hay que eliminarlos, son beneficiosos, ya que los hongos predigieren y preparan los restos para que las lombrices los puedan asimilar.
 El material está mojado o encharcado y/o huele a podrido o a amoníaco Significa que hay demasiada agua. Conviene incorporar materiales algo más secos (hojas, etc.). Revisar que el grifo o drenaje no está bloqueado